¿Por qué Tannat?

Vida y obra del varietal charrua.

Por | TIERRA DE TANNAT

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EN LA VIÑA | Cosecha manual de Tannat 

"El Tannat también encontró en nuestro

país el factor humano propicio, porque nuestros primeros viticultores, mayorita-

riamente europeos fueron empresarios entusiastas por

recrear en las nuevas tierras que habitaban

los gustos de los

vinos de su recuerdo sensorial. "

Tannat es la variedad de referencia del vino uruguayo. Originaria de Madiran, en el sudoeste de Francia, llegó a nuestro país en el siglo XIX. Se afincó en nuestro suelo, forjó su tradición vitícola y se convirtió en seña de identidad cultural del Uruguay. Pero, ¿por qué fue esta variedad y no otra? ¿Qué particularidad la hace especial? ¿Es una variedad tipicamente uruguaya más allá de su origen europeo? Para tratar de entender un poco más sobre nuestra relación con esta cepa, conversamos con Estela de Frutos, quien nos habla de Tannat en nombre propio.

¿Por qué el Tannat se convirtió en la variedad de identidad del Uruguay?

 

Tannat cumplió con todos los requisitos técnicos y culturales para consagrarse como la uva y el vino que identifica a la vitivinicultura de Uruguay. Es una uva originaria del clima Atlántico que sintió bienestar con la temperatura, humedad y horas de sol que encontró aquí. Junto a estos factores naturales favorables, Tannat también encontró en nuestro país el factor humano propicio, porque nuestros primeros viticultores -mayoritariamente europeos- fueron empresarios entusiastas por recrear en las nuevas tierras que habitaban, los gustos de los vinos de su recuerdo sensorial. Desde los inicios fueron estudiosos e innovadores. Desarrollaron una cultura de hábitos y preferencias de consumo que llega a nuestros días. 

 

Tannat, por otra parte, es el vino que permitió a Uruguay figurar en el mundo como país productor de vinos desde el siglo XIX a través de la participación en las Exposiciones Universales desde 1889 hasta la fecha. Tannat se fue haciendo cada vez más lugar en el consumo nacional hasta que generó la siguiente conclusión del III Congreso de Ingeniería Agronómica (1924) : “Ya no será necesario importar grandes caldos para satisfacer a los paladares más exigentes porque el vino criollo -refiere al Tannat- ya está impuesto”. Desde entonces el viñedo y la bodega fue adaptando las formas de cultivo y de elaboración por más de cien años. A fines del siglo XX el vino uruguayo Tannat estuvo  listo para mostrarse al mundo con dos características sobresalientes: calidad internacional comprobada y tradición documentada. Esta última, se valora mucho en enología porque se considera que cuanto más tradición hay, habrá más innovación genuina, por la experiencia y conocimiento generado vendimia a vendimia. 

Cuando en los 90 Europa recrea los beneficios de la dieta mediterránea y se ponen de moda los vinos tintos prototípicos y muy coloreados para anunciar su gran potencial antioxidante -polifenoles-, el  Tannat de Uruguay dijo presente. Se puso su traje de gala, rojo azulado casi negro y dijo presente a la hora que había que estar -fin del siglo XX- y en el lugar que tenía que estar un vino del nuevo mundo

-en el viejo mundo-. 

 

A partir de 1993 y hasta la fecha los Vinos de Uruguay (80 % de ellos Tannat) provenientes de unas 40  bodegas alcanzaron cerca de mil medallas obtenidas en los 14 concursos más prestigiosos del mundo. Las medallas obtenidas en estos concursos son certificados de calidad sensorial. Por eso, acreditan la calidad internacional del Tannat de Uruguay. Sin lugar a dudas, la calidad y la tradición del Tannat fueron el binomio que otorgaron a la vitivinicultura uruguaya el privilegio de tener una identidad que la jerarquiza en el contexto mundial y que es preciso cuidar y potenciar en pos de un futuro socio económico promisorio. 

Visto en perspectiva, y con el conocimiento y experiencia con la que hoy se cuenta, ¿es la cepa ideal para el terruño uruguayo?

De hecho lo es. Ser una cepa idónea para el terroir uruguayo lo demuestra su propia trayectoria. Esta variedad de uva ingresa al Uruguay, como lo hacían las personas y los bienes en el XIX, por el puerto de Montevideo. Este fue el punto de entrada de Tannat, como de las otras variedades de uva que se cultivaron a partir de 1870.

 

Tannat se cultivó en el sur del territorio nacional hasta el Río Negro, antes que se cultivara en Salto y desde el comienzo se la identificaba como Tannat. Estos datos investigados y difundidos por el

Dr. Alcides Bereta, director de GRiMVITIS (Grupo Multidisciplinar de Investigación Vitivinícola), surgen del proyecto de investigación histórica sobre el Tannat 2018-2020 cofinanciado por INAVI y UDELAR. Se sabía que la variedad se desarrolló muy bien en el sur y cuando Harriague la bautiza con su nombre, porque la ensaya entre muchas otras y la elige para elaborar el vino que anhelaba, todos los viticultores de la época adhieren a llamarla así. Sin lugar a dudas, por el prestigio de este empresario exitoso, que tuvo el gran mérito de elaborar un gran vino Tannat en 1887 y, sobre todo, de hacerlo conocer fuera de Uruguay. Lo presentó a opinión del  mejor nivel internacional de la época, sobre todo de entendidos en el comercio de vinos . Pudo hacerlo por sus vínculos personales y por su impronta de gran visionario emprendedor. Esta investigación reciente (2018-2020) nos permitió entender por qué tannat es la uva principal del sur del país. No encontramos hasta el momento el camino de descenso de su cultivo desde Salto a Montevideo y Canelones. Solo un viñedo de Soriano en 1993 planta tannat proveniente de Salto y esto es posterior al desarrollo vitícola del sur. Es también una uva ideal porque los viticultores la siguen eligiendo, en todos los viñedos de uruguay está presente.

Es una gran cepa para vinos varietales y en la mezcla aporta indudablemente color y cuerpo, más otros atributos sápidos y odorantes. Además de complementar estos atributos en el blend, se la puede consi- derar en algunas circunstancias una uva mejoradora de otros vinos, por ejemplo en el corte típico de

merlot-tannat. 

Si el Tannat no fuera una opción, ¿cual sería nuestra cepa ícono?

Para buscar otra opción hay que pensar en otra cepa con calidad y tradición porque la identidad es cultural. Una sola uva podría  aspirar a este título y ella tiene una hermosa , fuerte y muy documentada  historia en la vitivinicultura nacional. Esta uva es Folle Noire,  bautizada en Uruguay con el nombre de su cultor Francisco Vidiella ( 1870 Colón , Montevideo ). A diferencia de Tannat esta uva daba un vino poco coloreado y suave. Como el paladar generado por el consumo de Tannat fue formando preferencia por los vinos de cuerpo y color intenso , se consideró a este vino de Vidiella un poco “flojo”  por lo  que era mejor mezclarlo  con Tannat  para que aumentara su color y su potencial de guarda. 

Tuve la fortuna de elaborar  dos vinos Jano Tannat (desde 2008) y Crono Folle Noir (2016)  con uvas  del siglo XIX presentes en el viñedo de la antigua Sociedad Vitícola Uruguaya fundada en 1887 y que existió hasta el 2017 como Estancia la Cruz (Florida). Creo que a este último (Crono) algunos lo podrán  recordar como un vino que les gustó. Pienso que hoy este varietal gustaría mucho. Vidiella cultivó y defendió esa uva 100 años antes que este estilo estuviera impuesto. Por eso, si me preguntan que otra uva merecería ese título sería esta que les estoy contando, pero que hoy no tenemos en cultivo. Si tenemos documentado todo su manejo técnico en la viña y en la bodega. Fue la uva con la que se celebró la primera fiesta de la vendimia en 1888 y fue el vino que ganó el primer premio por cantidad y calidad otorgado por el gobierno de la época.

¿Qué lo distingue inconfundiblemente frente a otras variedades?

Que es única, hecha a medida para la carne uruguaya. Que hay muchos Tannat, todos se diferencian en algo pero se parecen en mucho más, esto la hace inconfundible. Que tiene un potencial para vino de guarda -larga guarda- y esto lo hace uno de los grandes vinos del mundo. Su carácter cromático se mantiene en el tiempo con casi eterna juventud. Que es un vino de larga guarda tanto en crianza en madera como en botella.

 

Jano Tannat 2011 -sin barrica, solo botella- está vivo, intacto, degustado en marzo del 2022 en San Pablo -donde aún quedan botellas de dicha cosecha-. En Uruguay se está comercializando la cosecha 2013, que testimonia ese camino. Estás menciones tienen el objetivo de dar pruebas de lo que digo con convicción sustentada por la teoría y la práctica. Finalmente, que es un uruguayo típico, no se entrega a primeras, un poco tímido de entrada, cuesta conocerlo a fondo, pero después que se entrega no defrauda nunca. Y a los que estamos cerca de él y lo mimamos, nos recompensa siempre. 

Que existan otros países productores en el mundo, ¿representa una ventaja o un desafío para el Tannat uruguayo?

Representa una ventaja y además un  título de paternidad. Que existan otros países que cultiven Tannat en la región, es a raíz del buen nombre del Tannat del Uruguay. Antes de Uruguay, solo se cultivaba en Francia, su país de origen. Uruguay puede decir -estoy documentado este concepto desde hace muchos años- que se convirtió en el centro de la difusión de variedad al mundo. Porque es a raíz del buen nombre del Tannat de Uruguay que los países de la región y ahora algunos de más lejos,  lo empezaron a cultivar. 

A partir del 2000  podemos decir que Argentina,  Bolivia,  Brasil,  Chile,  Perú y Estados Unidos también un poco más allá de América en España,  Italia,  Grecia y Turquía y más allá de Europa en Australia y Japón lo están adoptando  A partir de Uruguay, Tannat vive una nueva realidad,  algo que en el lenguaje de nuestra profesión se conoce como dispersión vitícola.Está situación le analizo a través de superficies de cultivo,  fechas de plantación y normativas legales en los países de América que he mencionado.  

 

Por lo tanto,  Uruguay adquiere una nueva dimensión en  relación al Tannat  que es constituirse en el referente que generó interés en el cultivo de esta variedad. Es un elemento más que refuerza la identidad de Uruguay con  esta cepa.

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Como cualquier factor cultural, nuestro significado del vino va cambiando, muta, adquiere varias caras. Tradición familiar, bebida popular, objeto de culto, moda. Todos juntos interactúan, encuentran su interlocutor, su espacio y su propia personalidad. Todos juntos trazan un camino de conocimiento, de valor por el trabajo y de pertenencia, repleto de personajes, historias y orgullo. El pasado honroso de un futuro por construir, juntos.

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